Por qué giran los girasoles

¿Alguna vez te preguntaste por qué giran los girasoles ? Sin duda alguna, son plantas de lo más curiosas e interesantes. Por eso, hoy te contamos la explicación científica que estabas buscando.

Por qué giran los girasoles

¡Esa sucesión de Fibonacci sí se puede ver!

Durante las vacaciones, viajando por la carretera, muchas veces me he encontrado con grandes cultivos de girasoles. ¿A ti te ha sucedido?

Aunque no soy un botánico ni mucho menos, se me hacen unas flores realmente hermosas y siempre me pareció que de seguro había un interesante mecanismo detrás de sus característicos giros en torno al sol. 

Ahora bien, ¿alguna vez te preguntaste por qué los girasoles giran?

Helianthus annuus: los girasoles

Por qué giran los girasoles

Aunque comúnmente les llamamos girasol, jáquima o maíz de teja, el nombre científico de esta planta es Helianthus annuus y se trata de una planta perteneciente a la familia de las asteráceas (Asteraceae), también conocidas como compuestas, de tipo herbácea.

Su nombre está fuertemente relacionado con la naturaleza de las propias plantas que realizan un movimiento en el que se vuelven hacia el Sol. Así también es en otras lenguas, como por ejemplo el inglés, idioma en el que se les llama sunflowers o “flores de Sol”.

Se trata de una planta oriunda de Perú, su tallo herbáceo y derecho alcanza los 3 cm de grueso y nada menos que los 2 m de largo. Posee unas características flores terminales de color amarillo de entre 2 y 3 cm de diámetro, además de unos frutos comestibles en forma de semilla.

De estas semillas también se extrae un tipo de aceite de cocina, por lo que su uso y cultivo está muy ligado al comercio y al sector culinario. Ahora que ya conocemos mejor a este maravilloso ejemplar botánico, veamos por qué giran los girasoles.

Heliotropismo o por qué los girasoles se mueven hacia el Sol

Los girasoles poseen la capacidad de hacer un tipo de fototropismo, es decir, realizar un movimiento de orientación en respuesta a un estímulo determinado que, en este caso, sería la luz solar. 

Este mecanismo se conoce como heliotropismo, ya que el movimiento se dirige hacia el Sol (etimológicamente: helio refiere al sol, y tropismo, según la RAE, es el movimiento de orientación de un organismo sésil como respuesta a un estímulo). A su vez, este mecanismo ocurre junto a un sistema osmótico.

¡Mira qué hermosas son estas flores! Qué fascinante es el movimiento de los girasoles, ¿no?

Estudios científicos han demostrado que el fototropismo es posible mediante un complejo sistema hidráulico u osmótico en el vástago de las plantas.

En un proceso osmótico, el agua se mueve en una solución a través de la ósmosis, en la cuál los fluidos pasan a través de una membrana semipermeable a una región con mayores concentraciones de solutos, para así igualar dichas concentraciones en ambos lados.

Al acumularse el agua en uno de los sectores del vástago, se proporciona la fuerza suficiente para que la flor se incline a un arco de unos 180º.

De este modo, los girasoles consiguen mover su fisionomía para aprovechar mejor los rayos de nuestro astro rey y así poder desarrollar la necesaria fotosíntesis.

¡Genial! Ahora ya sabes por qué giran los girasoles, plantas realmente fascinantes, ¿no es así? ¿Alguna vez viste este fenómeno personalmente?

Por Hernán Roble

Investigador y divulgador científico, apasionado por las ciencias y fundador de Enclave Científico.

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