Árbol congelado en invierno

El invierno es la temporada más fría del año. Es que el solsticio de invierno trae bruscos cambios en la temperatura y, a medida que en el cielo el Sol se hunde en su punto más bajo, un clima helado. A continuación te invitamos a conocer todo lo que necesitas saber sobre el invierno.

Qué es el invierno y cuándo llega

El invierno es la estación más fría del año y llega entre el otoño y la primavera. Es decir que, en el hemisferio sur, llega en junio; mientras que, en el hemisferio norte, llega en diciembre.

Más precisamente, en el sur, el invierno empieza eI martes 21 de junio y se extenderá hasta el jueves 22 de septiembre. En el norte, mientras tanto, el invierno empieza el miércoles 21 de diciembre y terminará el 21 de marzo, aproximadamente.

En ambos casos, implica bajas temperaturas y a veces un clima helado, pero su impacto real y sus características cambian según la ubicación. Cuanto más lejos se encuentra un área de la línea del ecuador, se experimentan temperaturas más frías.

Las temperaturas en las regiones ecuatoriales, mientras tanto, se mantienen relativamente constantes, a pesar de los cambios de estación. Como refiere esta nota de la BBC, esto se debe a que, debido a la curvatura de la Tierra, las zonas ecuatoriales reciben más luz solar

Solsticio de invierno en el hemisferio sur y en el norte

La mayoría de la gente piensa que la estación más fría del año comienza durante el solsticio de invierno, pero de hecho hay dos definiciones de invierno.

Invierno astronómico

El invierno astronómico, lo que la mayoría de la gente considera como el “invierno”, se define por la posición de la Tierra alrededor del Sol. Y va desde el solsticio de invierno hasta el equinoccio vernal.

El solsticio de invierno marca el momento en que el Sol pasa directamente sobre el ecuador. En el hemisferio norte, cae alrededor del 21 de diciembre y en el hemisferio sur ocurre alrededor del 21 de junio, como señala la Asociación Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

Es el día más corto del año y ha sido señalado y celebrado por una amplia variedad de culturas en todo el mundo. En el momento del solsticio de invierno, el polo correspondiente se inclina a unos 23,5 grados del Sol, según señala el National Weather Service (NWS).

Ese día, en el hemisferio norte, el polo norte está más lejos de la estrella que produce calor, mientras que el hemisferio sur, que vive el verano, está más cerca. Pero cualquiera que practique deportes de invierno con regularidad podría decirle que el clima invernal tiende a caer antes de mediados de diciembre o junio.

Invierno meteorológico

El invierno meteorológico cae antes, abarcando el período de tres meses, de junio a septiembre o de diciembre a marzo, según la NOAA. Se basa en el ciclo de temperatura anual y el calendario en lugar del viaje de la Tierra alrededor del Sol.

Invierno en el hemisferio sur e invierno en el hemisferio norte

Las personas que viven en el hemisferio norte tienen más probabilidades de experimentar un invierno más frío que las del hemisferio sur, según señala el físico y Dr. Christopher Baird

De hecho, todos los países más fríos del mundo se encuentran en el hemisferio norte. Estos incluyen Kazajstán, Rusia, Groenlandia, Canadá, Estados Unidos, Islandia, Finlandia, Estonia y Mongolia, según Earth & World. Además, aunque no es un país, la Antártida, en el hemisferio sur, es técnicamente la región más fría de la Tierra.

Entonces, ¿por qué los países del hemisferio norte se enfrían mucho más que los del hemisferio sur? Esto ocurre porque existen algunas diferencias importantes entre los dos hemisferios en lo que se refiere a los factores que afectan el clima.

Según se señala desde el Public Broadcasting Service (PBS), el tamaño de una masa terrestre, qué tan cerca está la tierra de una región polar y la cantidad de cobertura oceánica resultan clave en tal sentido.

Círculo polar ártico, donde se encuentran los países más fríos del mundo y los inviernos más helados.

Primero, hay grandes masas de tierra en latitudes más altas en el hemisferio norte, incluso dentro del círculo polar ártico, como Groenlandia, las partes del norte de Noruega, Suecia, Finlandia e Islandia, y las gélidas tundras de América del Norte, Europa y Asia. Según el World Atlas, el 68 % de la superficie terrestre de la Tierra se encuentra en el hemisferio norte.

En contraste, las masas de tierra más grandes en el hemisferio sur están más cerca del ecuador y ningún país está ubicado sobre o debajo del círculo polar antártico, solo el continente congelado y (casi) despoblado de la Antártida.

Otro importante moderador de la temperatura es el océano. Los océanos cubren el 81 % del hemisferio sur, en comparación con solo el 61 % en el hemisferio norte, según se señala en la obra Atmospheric Temperature Profiles of the Northern Hemisphere (Springer, 2012). Toda esta agua, que almacena y conduce el calor mejor que la tierra, ayuda a mantener las temperaturas algo más cálidas y estables.

Cómo adaptarse al clima de invierno

El invierno trae muchos cambios al mundo que lo rodea. Durante el invierno, algunos animales migran, lo que significa trasladarse a otra zona durante una temporada. Por lo general, los animales van al sur, hacia zonas más cálidas durante el invierno, tal como señala la investigación científica Animal Movement Across Scales (2014).

En respuesta al calentamiento global, algunas especies de aves ahora llegan antes a los criaderos de primavera y ponen huevos antes, según recoge este informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). De acuerdo a este mismo informe, en Europa, algunas aves que normalmente migran han dejado de hacerlo por completo.

La migración de las especies también tiene que ver con los cambios en el hábitat, de acuerdo al Dr. Keith Peterman, profesor de química en el York College of Pennsylvania, y al Dr. Gregory Foy, profesor asociado de química en el York College of Pennsylvania. La migración no solo se trata de mantenerse caliente.

Los animales pueden verse obligados a salir de su hábitat normal debido a cambios en su suministro de alimentos y la introducción de nuevas bacterias o virus (debido al cambio de clima) donde tienen poca resistencia.

Otros animales comienzan un período de hibernación durante el invierno, pasando gran parte de la temporada casi dormidos. Como señala este artículo de World Atlas, debido a que muchas plantas mueren o están inactivas, los animales pueden acumular alimentos para ayudarlos durante los períodos de invierno.

Además de cambiar de ubicación y hábitos, algunos animales también pueden cambiar su apariencia. Los animales como las liebres y los zorros pueden cambiar su coloración para mezclarse mejor con los paisajes nevados, tal como señala esta publicación de la revista científica Biological Reviews.

Por ejemplo, el pelo de algunas liebres es castaño durante los meses cálidos, pero luego se vuelve blanco para mezclarse con la nieve, según National Geographic. A otros animales les puede crecer un pelaje más grueso para ayudarlos a mantenerse calientes.

Clima en invierno, temperaturas y tormentas extremas

En la actualidad, la Antártida es el lugar donde se registró la temperatura más baja de la historia. El 10 de agosto de 2010, un equipo científico registró una temperatura de -93,2 ° C. Concretamente, en la meseta antártica oriental de la Antártida, como se puede consultar en este artículo de la NASA.

Aunque el invierno tiende a ser un momento difícil tanto para los animales como para las personas, algunos inviernos presentan un clima más extremo que otros. Algunas de las tormentas extremas se enumeran a continuación:

La tormenta del siglo

Conocida como “la tormenta del siglo”, este fenómeno fue un sistema de tormentas que se formó sobre el Golfo de México en marzo de 1993.

Cubrió el este de los Estados Unidos con nevadas, tornados dispersos, vientos huracanados de hasta 193 km/h y hasta 11 metros de nieve acumulada, según refiere la NOAA

La bestia del este

En febrero de 2012, una ola de frío mortal referida como “la bestia del este” azotó Europa y causó más de 800 muertes. Las temperaturas alcanzaron un mínimo de – 39,2 ° C, y la nieve cubrió varios países, estableciendo récords en muchos de ellos.

El segundo río más largo de Europa, el Danubio, se congeló, al igual que los canales de Venecia. El norte de África también sintió el aliento de la tormenta, con nieve llegando a cubrir partes del Sahara. Más de 100.000 personas quedaron atrapadas por la nieve y el hielo.

La ventisca del Día del Armisticio

El 11 de noviembre de 1940, la «ventisca del Día del Armisticio» redujo rápidamente las temperaturas de 60 grados a un solo dígito en menos de 24 horas, según refiere esta publicación del medio Star Tribune.

Los vientos huracanados, de hasta 129 km/h, apilaron la nieve en montones de casi 7 metros. El sorpresivo cambio de clima se cobró 49 vidas, muchas de cazadores de patos que quedaron atrapados en áreas remotas.

La pequeña Edad de Hielo

«Escena en el hielo» (1625), obra de Hendrick Barentsz que ilustra la La Pequeña Glaciación o Pequeña Edad de Hielo (PEH).

Históricamente, la Pequeña Edad de Hielo, que ocurrió entre los siglos XIV y XIX, fue un período de significativo frío extremo, según la Unión Geofísica Estadounidense . Varias erupciones volcánicas desencadenaron la expansión del hielo marino del Ártico y desencadenaron una reacción en cadena de temperaturas más bajas en todo el mundo, según señala este estudio científico, publicado en la revista Geophysical Research Letters.

La importancia de protegerse del frío del invierno

Los inviernos fríos pueden provocar condiciones médicas potencialmente mortales en muy poco tiempo, como la hipotermia. La hipotermia es cuando la temperatura corporal de un ser humano cae por debajo de los 35 ° C, según Mayo Clinic. Las bajas temperaturas y la sensación térmica pueden hacer que la temperatura corporal de una persona baje en cuestión de minutos.

Las bajas temperaturas también pueden causar la congelación de la piel y los tejidos. Las bajas temperaturas son solo un factor cuando se trata de la susceptibilidad a la congelación. 

También entran en juego otros factores, como la edad o el tamaño de la persona (p. ej., un inicio más rápido en niños pequeños) o si una persona tiene una circulación inferior a la óptima en las partes distales del cuerpo, como las manos, los dedos de las manos, los pies o los dedos de los pies.

Para evitar la hipotermia y la congelación, es importante mantener toda la piel cubierta y seca durante el clima frío. Una vez que una persona tiene hipotermia o congelación, el tratamiento principal es recalentar al paciente.

Por Hernán Roble

Investigador y divulgador científico, apasionado por las ciencias y fundador de Enclave Científico.

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